Yakarta callejera: guía de comida y viaje

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Yakarta, la enorme capital de Indonesia, es un torbellino de tráfico, rascacielos y, sobre todo, comida callejera en cada esquina. Su cocina mezcla influencias javanesas, chinas, malayas y árabes en sabores intensos y picantes. Esta guía te ayuda a navegar tanta abundancia.

Qué probar

El plato más universal es el nasi goreng, arroz frito salteado con salsa de soja dulce, ajo, chile y a menudo un huevo frito encima. Su primo de fideos, el mie goreng, es igual de popular. No te pierdas el sate: brochetas de pollo o cordero a la brasa bañadas en salsa de cacahuete, vendidas por carritos ambulantes al caer la tarde.

Más imprescindibles:

  • Soto: sopa aromática de pollo con cúrcuma y especias.
  • Gado-gado: ensalada de verduras cocidas con salsa de cacahuete.
  • Nasi padang: arroz con surtido de guisos especiados servidos en platitos.

Refréscate con un es teh (té helado dulce) o un zumo de aguacate batido con chocolate.

Dónde ir y cómo pedir

El barrio chino de Glodok es un paraíso gastronómico: callejones con puestos de fideos, dim sum y dulces tradicionales donde comen los locales. Para comida callejera en general, los warung (puestos familiares) y los carritos kaki lima ofrecen lo más auténtico y barato. La zona de Kota Tua (ciudad vieja) combina historia colonial con cafés.

Un consejo al pedir: el picante (pedas) puede ser muy intenso, así que pide tidak pedas si lo prefieres suave. En los warung sueles servirte y pagar al final según lo que hayas tomado.

Recuerda que los menús suelen estar en indonesio, casi nunca traducidos al español, así que fotografiar la carta para traducirla al instante te permite saber qué pides y evitar sorpresas picantes. Así Yakarta se vuelve un festín accesible.

Cuándo ir

Yakarta es tropical y calurosa todo el año, así que la variable es la lluvia. De mayo a septiembre es la estación seca y la ventana más fiable, con menos aguaceros y calles más transitables. De noviembre a marzo es la temporada de lluvias, con chaparrones intensos por la tarde e inundaciones puntuales en algunas zonas de la ciudad. El calendario merece atención: durante el Ramadán los horarios cambian mucho y los mercados nocturnos se llenan tras la ruptura del ayuno, mientras que en Idul Fitri buena parte de la ciudad viaja a sus pueblos y Yakarta queda, por unos días, insólitamente vacía y tranquila.

Notas prácticas

El tráfico es el factor que organiza cualquier plan: distancias cortas pueden llevar una hora en hora punta. El sistema de autobuses TransJakarta tiene carril propio y es la forma más fiable de cruzar la ciudad, y las líneas de MRT y de tren de cercanías cubren los corredores principales. Las aplicaciones de transporte, tanto coche como mototaxi, son baratísimas y son lo que usa todo el mundo; el mototaxi es lo único que realmente esquiva un atasco.

Se paga en rupias y conviene llevar billetes pequeños para los puestos, aunque los pagos por aplicación están muy extendidos. La propina no es obligatoria y los restaurantes formales suelen añadir servicio e impuesto. Para comer en la calle valen los filtros de siempre: puesto concurrido, rotación rápida y preparación a la vista.