Lima, guía gastronómica y de viaje por la capital culinaria de América

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Lima, frente al Pacífico, está considerada una de las grandes capitales gastronómicas del mundo. Su cocina fusiona raíces andinas, herencia española, influencia japonesa y china, dando lugar a sabores únicos. Comer en Lima es, por sí mismo, una razón para viajar.

Qué comer en Lima

El emblema nacional es el ceviche, pescado fresco curado en jugo de limón con cebolla, ají y cilantro, servido con camote y choclo. El lomo saltado muestra la influencia china (chifa): tiras de carne salteadas al wok con cebolla, tomate y papas fritas. Los anticuchos, brochetas de corazón de res marinado y asado a la parrilla, son el rey de la comida callejera. Y la causa, un pastel frío de puré de papa amarilla relleno de pollo o atún, demuestra la versatilidad de la papa peruana. Acompaña con una chicha morada o un pisco sour.

  • Ceviche: pescado curado en limón, fresco y ácido
  • Lomo saltado: salteado de carne al estilo chifa
  • Anticuchos: brochetas de corazón a la brasa
  • Causa: pastel frío de papa amarilla rellena

Dónde comer y pasear

El bohemio barrio de Barranco, con sus casonas de colores y vistas al mar, concentra cevicherías, bares y cocina de autor. Miraflores, junto a los acantilados del Pacífico, ofrece desde restaurantes de alta cocina hasta sencillas huariques de barrio. Un consejo práctico: el ceviche se come al mediodía, cuando el pescado es del día; desconfía de una cevichería que lo sirva por la noche.

Conviene saber que muchas cartas usan nombres en quechua o términos muy locales como huancaína o tiradito, así que fotografiar el menú para traducirlo te ayuda a entender qué pides. Con esa ayuda, Lima se disfruta plato a plato, del primer ceviche al último sorbo de pisco.

Cuándo ir

Lima está en el hemisferio sur y sobre un desierto costero, así que sus estaciones invierten el calendario del norte y su clima es más extraño de lo que sugiere la latitud. De diciembre a abril es verano: soleado, cálido y la mejor época para la costa y las playas del sur. De mayo a noviembre llega la garúa, una neblina baja y persistente que se instala sobre Lima durante meses sin llegar a llover de verdad: templada, húmeda y célebre por su tono gris. Prácticamente no llueve en ninguna estación. Si Lima es escala hacia Cusco y Machu Picchu, ten en cuenta que la estación seca andina va de mayo a septiembre, justo lo contrario de los mejores meses limeños.

Notas prácticas

Lima tiene una reputación gastronómica real, con varios restaurantes entre los mejores del mundo; esos exigen reservar con semanas o meses y cuestan en consecuencia. La versión diaria es mucho más interesante en relación calidad-precio: un menú del día en un local de barrio incluye entrada, plato de fondo y bebida por muy poco, y es lo que come la ciudad al mediodía.

Dos tradiciones peruano-asiáticas merecen buscarse por su nombre: el chifa, cocina chino-peruana de la que desciende directamente el lomo saltado, y el nikkei, la cocina japonés-peruana que dio forma al ceviche moderno y al tiradito. La moneda es el sol; la tarjeta funciona en Miraflores y Barranco, menos en mercados y cevicherías pequeñas. La propina ronda el diez por ciento, a veces ya incluida. El agua del grifo no se bebe.