Dónde comer en Chengdú: restaurantes y zonas gastronómicas
Chengdú es la capital del picante con carácter. Aquí no se busca el calor por el calor, sino esa sensación adormecedora y hormigueante de la pimienta de Sichuan, el famoso málà. Es una ciudad de ritmo pausado, casas de té y un apetito por el chile que no tiene rival.
Platos imprescindibles
- Mapo tofu: tofu sedoso en una salsa roja de chile, frijol fermentado y pimienta de Sichuan que adormece los labios.
- Dan dan mian: fideos con carne picada, chile y pasta de sésamo, intensos y aromáticos.
- Hotpot (huǒguō): caldo ardiente y especiado en el que cocinas tú mismo carne, verduras y casquería.
- Zhong shuijiao: dumplings bañados en una salsa de chile dulce y ajo.
- Fuqi feipian: finas láminas de ternera aliñadas con chile y pimienta, un clásico de entrante.
Zonas gastronómicas y cómo pedir
La calle Jinli, junto al templo de Wuhou, es un escaparate de comida callejera y arquitectura tradicional, ideal para una primera toma de contacto. Para hotpot auténtico y restaurantes locales, los barrios alrededor de Yulin ofrecen ambiente de vecindario y precios honestos.
Consejo para pedir: en el hotpot puedes elegir caldo mitad picante, mitad suave (yuanyang) si no aguantas tanto fuego, y prepararte un cuenco de salsa de sésamo y ajo para suavizar cada bocado. Pide menos de lo que crees: las raciones suman rápido.
Los menús en Chengdú suelen estar solo en chino, sin fotos ni traducción, así que fotografiar la carta para traducirla al momento te ayuda a calibrar el picante y a evitar sorpresas. Ve con paciencia, pide poco a poco y deja que el málà te conquiste sin prisa.
Cómo elegir dónde comer
Chengdu es famosa por el picante, pero lo que hay que discriminar no es la intensidad sino la honestidad de la cocina.
- Busca el local de un solo plato. Si es hotpot, hotpot; si es chuanchuan, chuanchuan; si son fideos dan dan, eso. Un letrero con un único producto suele indicar una casa con años.
- Mira la clientela. Oficinistas del barrio al mediodía y familias por la noche significan que precio y sabor están comprobados.
- En el hotpot, fíjate en la grasa. Los buenos locales presumen de base de sebo de vacuno, y el caldo es rojo y limpio en lugar de turbio.
- Mete una casa de té en el plan. Pasar la tarde en una silla de bambú en el parque del Pueblo o en un callejón antiguo es la otra mitad de la experiencia de esta ciudad.
El picante y las comidas del día
El hormigueo del mala no viene del chile sino del huajiao, la pimienta de Sichuan, así que decir "picante" se queda corto. Pedir el yuanyang, la olla dividida en mitad picante y mitad suave, es una elección de lo más normal, y wei la, "poco picante", es un buen punto de partida. Si la grasa se hace pesada, pásate al ganguo o a los salteados secos en lugar del caldo.
Por comidas: el desayuno suele ser un bol de fideos, a menudo tianshui mian o similares. La comida es un plato único de arroz o fideos, y la tarde se deja pasar despacio en una casa de té. La cena es el acto principal, con hotpot o chuanchuan alrededor de una mesa compartida, y después brochetas y picoteo en un mercado nocturno. Casi todo se paga con aplicación en el móvil, así que conviene dejar vinculada la tarjeta extranjera antes del viaje.